Sexo es Sexo, Amor es Amor

“ A mi, el sexo sin amor no tiene ninguna gracia, tengo que estar enamorado/a”. ¿Cuántas veces has oído esto en tu vida? O mejor, ¿cuántas veces lo has pensado?

Tenemos todos esa tendencia a pensar que el buen sexo depende del amor y que el amor está conectado al mejor sexo de la vida. Pero no, amigos y amigas, la cosa parece no funcionar exactamente así, parece ser que sexo es sexo y amor es amor.

¡Bienvenidos a la realidad! Sintiéndolo mucho, los amores románticos donde todo es ideal, están en los culebrones y películas de Disney, pero no en nuestro día a día.

 

El sexo es sexo, el amor es oxitocina

En 1990,  al observar la vida de un grupo de ratones que seguían con la misma pareja durante toda la vida, la neurobióloga C. Sue Carter  empezó un estudio buscando las razones de tal comportamiento – que creyó no tener ninguna conexión con los dogmas del matrimonio y de la monogamia por opción.

La Dra Carter dio en la diana: la responsable por el amor eterno entre los ratones era una hormona, la oxitocina, la famosa “hormona del amor” que activa el área del cerebro responsable por el placer.

¿Cómo esto ocurre? Cuando nos enamoramos, en esas primeras semanas que estamos locos el uno por el otro, tenemos la oxitocina al 100% en nuestro cuerpo. Conclusión: el amor es oxitocina y el sexo es sexo.

 

“Me sube la oxitocina, cuando te miro y tu me miras”  

¿Qué pasa cuando la relación pasa del enamoramiento al amor tranquilo y sereno? Sintiéndolo mucho – otra vez – los niveles de oxitocina vuelven a bajar y ya no sentimos tanto placer con nuestra pareja, ya no la vemos tan deslumbrante y “apetecible”…

Algunos, los más románticos, dirán “yo sí, yo la veo siempre maravillosa”, que si, que la quieres, pero ya no tienes el subidón de la hormona, es todo diferente, por más que no quieras admitirlo.

Pero no todo está perdido y es aquí donde entra un factor importantísimo que es estimular la producción de oxitocina en la pareja. Pero ¿cómo haremos eso si ya nos conocemos de sobra, si ya pasamos de la fase del enamoramiento hace mucho?

 

La clave es el sexo, mucho sexo, ¡muchísimo sexo!

Y es que el sexo (incluso sin amor) estimula la oxitocina – potencia la relación sentimental, la atracción de las parejas y fortalece el vínculo entre ellas.

La verdad es que tenéis mil motivos para darle un empujón a vuestra vida sexual y volver a tener los mismos niveles de la hormona del amor en vuestros cuerpos, para siempre. Hacemos hincapié: el amor no mejora el sexo, si no ponemos de nuestra parte, pero el sexo si mejora el amor, a final ayuda a incrementar la producción de oxitocina.

 

Estimulando el amor

Dicho esto, pasamos a lo que interesa, que son formas de incrementar la hormona del amor, mientras practicamos el ejercicio más placentero del mundo: es sexo. Esta es una guía para que tengáis esa hormona siempre a niveles máximos:

  1. Id a un sitio liberal. No queremos decir que tenéis que practicar sexo con otras personas, podéis ir para mirar, para que os miren y para entrar en la vibra del lugar, que es el sexo. Seguro que volvéis a casa diferentes y con más ganas que nunca.
  2. Experimentad practicar sexo en público, un estímulo súper excitante que puede encender vuestra pasión, mismo después de años. El ascensor, las escaleras del edificio, una calle oscura…
  3. Podéis empezar a practicar la masturbación en pareja. Después de muchos años juntos, las parejas, en general, además de practicar sexo, se masturban en otros momentos, a final, hay que quererse a uno mismo. Si lo hacéis juntos, la comunicación será tan grande, que la oxitocina llegará a niveles máximos.
  4. En la vida, alguna vez, hay que hacer un Trio, menáge à trois, sexo a tres. Es una manera de crear una conexión aun mayor entre una pareja, además de ser muy divertido y excitante.
  5. Empezad a utilizar juguetes sexuales, como vibradores, plugs, masajeadores del punto G. Otros objetos fetiche, como máscaras y esposas o una lencería sensual.

Las tiendas eróticas, como erotixa, no son simplemente tiendas. Son lugares que te hacen entrar en otra dimensión en lo que a sexo se refiere. Una pareja que se quiere no tiene porque ser “el mejor polvo de la vida toda la vida” y es ahí donde se generan infidelidades y hasta rupturas. Decimos y repetimos: sexo es sexo y amor es amor, pero estamos convencidas de que una pareja que se quiere puede tenerlo todo, el mejor sexo del mundo con el amor más bonito de todos.

Dejad el sexo vainilla para los lunes noche como terapia para relajar – tened seguro que ya no subirá vuestros niveles de oxitocina, lo sentimos – y empezad a ensalzar vuestra vida sexual. El sexo es sexo, el amor es amor, pero estudios comprueban: a más sexo, más amor. Amad, amigos y amigas, ¡amad!

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